Adiós a Ricardo Díaz Torres: El Campeón Holguinero que Conmovió al Boxeo Cubano
martes, 13 de enero de 2026
En pocas palabras
Falleció Ricardo Díaz Torres, “Ricardito”, campeón mundial juvenil de boxeo de Holguín en 1985. Su muerte conmovió a la comunidad, recordando su talento y nobleza.
Mas detalles
Qué pasó
Una noticia triste sacude al mundo del boxeo cubano. Ricardo Díaz Torres, a quien todos conocían con cariño como “Ricardito” o “Richard”, nos dejó. Él fue aquel joven que, allá por 1985, levantó la corona del Mundial Juvenil de Boxeo en Bucarest, Rumanía.
Su partida ha calado hondo entre familiares, amigos y todos los que alguna vez lo vieron subirse al cuadrilátero. La gente hoy recuerda no solo sus puños de campeón, sino también el corazón de oro que siempre llevó consigo.
Dónde y cuándo
La ciudad de Holguín, su tierra natal, siente de cerca esta ausencia. Fue a mediados de enero de 2026 cuando se conoció la noticia de su fallecimiento. Una vez más, la vida nos recuerda que hasta los más fuertes caen.
Ricardito, desde sus primeros golpes en el gimnasio, mostró que tenía madera de campeón. Su victoria mundial lo puso en el mapa, haciéndolo una promesa brillante para el boxeo cubano de su generación.
Por qué es importante
La historia de Ricardo Díaz Torres es la de muchos talentos que brillaron y luego tuvieron que enfrentar batallas fuera del ring. Su vida, marcada por desafíos personales, nunca le restó el respeto ni la admiración de quienes lo rodearon.
Su legado va más allá de un título; es un espejo que nos muestra la nobleza y la humildad de un deportista que supo ganarse el cariño de su gente, a pesar de las sombras que a veces le acompañaron.
Qué dicen las partes
Sus compañeros de ring y vecinos de Holguín no han tardado en alzar la voz. Roberto Morales Casas, un conocido suyo, aseguró que Ricardito nunca perdió su esencia: “A pesar de su adicción, nunca le faltó el respeto a nadie. Mantuvo su nobleza hasta los últimos días.”
Felipe Rojas, otro amigo, recordó los años de juventud y la pasión compartida por el boxeo, afirmando que a “a Ricard nunca se le subió la fama. Tremendo socio”, palabras que pintan su carácter de cuerpo entero.
Qué viene ahora
La memoria de Ricardo Díaz Torres seguirá viva en cada rincón de Holguín, en cada historia de boxeo que se cuente. Su nombre será recordado no solo por el golpe certero que lo hizo campeón, sino por el espíritu que mantuvo a lo largo de su vida.
Para la comunidad del boxeo cubano, Ricardito será un ejemplo de dedicación y un recordatorio de que, más allá de las glorias, lo que perdura es la calidad humana. Su historia seguirá siendo un eco en los gimnasios y en el alma de su pueblo.