Ferrer exige al régimen cubano liberación de presos y un cambio urgente
martes, 13 de enero de 2026
En pocas palabras
El líder opositor José Daniel Ferrer ha exigido al régimen cubano la liberación de presos políticos y un cambio inmediato, advirtiendo sobre un desenlace imprevisible.
Mas detalles
Qué pasó
Desde la distancia, con la mirada puesta en la isla, el líder opositor José Daniel Ferrer lanzó un mensaje claro y directo. Sus palabras, dirigidas a Miguel Díaz-Canel y a la cúpula del Partido Comunista, no dejaron espacio para interpretaciones.
Ferrer exigió la liberación de todos los presos políticos y la apertura de un camino para que el pueblo cubano decida su destino sin más represión ni imposiciones.
Dónde y cuándo
Este llamado resonó en la red social X, un martes de enero de 2026, mientras Ferrer se encuentra en el exilio en Estados Unidos. Su voz llegó desde un espacio ajeno a la isla, pero con un eco que busca mover las entrañas de su tierra natal.
El telón de fondo de su reclamo es una Cuba que, según él, vive al límite: con un colapso económico palpable, la escasez golpeando cada día y los apagones como una sombra constante. Una migración masiva, sin precedentes, completa este panorama.
Por qué es importante
La importancia de este mensaje radica en la advertencia explícita de Ferrer. La inacción del régimen, según sus palabras, puede conducir a un desenlace imprevisible, y la responsabilidad de ello recaerá sobre quienes ostentan el poder.
Este llamado afecta directamente a la población, que ve cómo sus vidas se agotan entre carencias y la falta de libertades. Ferrer busca que se abra la puerta a una nueva realidad, donde el futuro sea una decisión colectiva y no impuesta.
Qué dicen las partes
José Daniel Ferrer, dirigente de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), fue contundente. Pidió a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y al Ministerio del Interior (MININT) que dejen de ser un brazo represivo y apoyen una transición pacífica.
Exhortó a respaldar elecciones libres, un verdadero pluralismo político y la creación de una nueva Constitución que represente a todos los cubanos. Advirtió que prolongar el control por la fuerza solo acelerará un “estallido social” ya latente.
Incluso, Ferrer mencionó la posibilidad de que un pueblo acorralado llegue a desear una intervención externa, viendo en ello una salida desesperada. Comparó la situación con la caída de otros líderes autoritarios que ignoraron a sus pueblos, sugiriendo un destino similar para el castrismo.
Qué viene ahora
Para Ferrer, el tiempo se agota. El mensaje es una urgencia: “Muévanse rápido, conversen, liberen a los presos políticos y dejen que el pueblo tome las riendas de su destino”.
Este es el momento, o se inicia un camino de apertura real, o la isla seguirá su deslizamiento hacia una situación aún más dolorosa y, quizás, incontrolable. La comunidad internacional observa este contexto de tensión y aislamiento creciente para el gobierno cubano, marcado por la crisis energética y la disminución de apoyos externos.