La Pulseada Venezolana: Machado y Delcy Rodríguez Compiten por el Respaldo de Trump
martes, 13 de enero de 2026
En pocas palabras
Tras la caída de Maduro, María Corina Machado y Delcy Rodríguez se disputan la atención de Donald Trump. Ambas líderes buscan el apoyo de Estados Unidos para definir el futuro de Venezuela, cada una con una estrategia diferente.
Mas detalles
Qué pasó
En el ajedrez venezolano de estos días, se ha abierto una partida inesperada. Dos figuras femeninas, con orígenes y caminos bien distintos, buscan ahora la bendición del presidente estadounidense Donald Trump. Es una pulseada por quién marcará el rumbo de Venezuela, justo después de la captura del expresidente Nicolás Maduro.
Por un lado, María Corina Machado, con su bandera opositora y el brillo reciente del Premio Nobel de la Paz, busca apoyo internacional. Por el otro, Delcy Rodríguez, figura clave del chavismo y ahora presidenta interina de facto, teje una diplomacia paralela en Washington.
Dónde y cuándo
Esta disputa se libra principalmente en los pasillos de Washington, en el escritorio de la administración Trump. Se da en un momento crucial, desde diciembre de 2025, tras un cambio profundo en el panorama político venezolano.
Machado ha viajado por Europa y Estados Unidos, llevando su mensaje. Rodríguez, desde Caracas, mueve sus piezas con enviados especiales. El escenario es el de una nueva Venezuela, con las aguas aún revueltas, y el pulso se siente en cada declaración, en cada movimiento diplomático.
Por qué es importante
Esta contienda no es menor. Lo que se decide en Washington podría definir quién toma las riendas de Venezuela. Afecta directamente la vida de millones de venezolanos que anhelan estabilidad y un camino claro.
También es una prueba de la influencia estadounidense en la región. El equilibrio entre el pragmatismo político y los ideales democráticos que adopte la administración Trump tendrá repercusiones que van más allá de las fronteras venezolanas, marcando un precedente.
Qué dicen las partes
Desde la oposición, María Corina Machado se presenta como el rostro de la resistencia democrática. Ha dedicado su Nobel al pueblo venezolano y agradecido a Trump por las acciones que llevaron a la caída de Maduro, aunque admite no tener contacto directo reciente con la Casa Blanca.
Delcy Rodríguez, por su parte, se muestra como una interlocutora necesaria. Ofrece a Trump cooperación en el manejo del petróleo y una reapertura de relaciones, consciente de que controla las estructuras institucionales y militares del país.
La administración Trump, en medio de esta dicotomía, ve en Machado un símbolo popular, pero sin la capacidad real de gobernar en Venezuela. Mientras, Rodríguez, aunque histórica del chavismo, posee el control necesario para una transición más ordenada a corto plazo.
Qué viene ahora
El tablero político en Venezuela sigue en movimiento. Se esperan más gestiones diplomáticas por parte de ambas figuras, intentando inclinar la balanza a su favor.
El ojo estará puesto en las decisiones de la administración Trump, que debe equilibrar sus intereses estratégicos con el anhelo de estabilidad regional. La población venezolana, entretanto, sigue expectante, con un futuro que se dibuja entre la incertidumbre y la esperanza de un nuevo amanecer.