Un Viejito en Hialeah: Tragedia Vial y el Deber de Detenerse

martes, 13 de enero de 2026

En pocas palabras

Un hombre de 84 años fue arrestado en Hialeah tras un atropello mortal con fuga. La víctima, en silla de ruedas, falleció en el hospital.

Mas detalles

Qué pasó

El silencio de una mañana en Hialeah se rompió por un incidente lamentable. Un hombre de 84 años, Antonio Hernández, ahora enfrenta la ley tras un atropello fatal que conmocionó a los vecinos. Lo que comenzó como un golpe en la calle, terminó en la pérdida de una vida y la huida del responsable.

La víctima, una persona que se movilizaba en silla de ruedas, no tuvo la misma suerte. Tras el impacto, el anciano conductor no se detuvo a prestar auxilio, dejando a la víctima bajo su vehículo.

Dónde y cuándo

Todo ocurrió un viernes por la mañana, cerca de las 10:45 a.m., justo en la intersección concurrida de Palm Avenue y West 49th Street, en Hialeah, Miami-Dade. Una zona de tránsito diario, donde la prisa a veces eclipsa la atención necesaria.

Los testigos, con el susto en el cuerpo, no tardaron en llamar al 911. Vieron cómo el SUV Honda Pilot dorado, involucrado en el choque, se alejaba del lugar. La imagen de la silla de ruedas y la víctima herida quedó grabada en la memoria de quienes presenciaron la escena.

Por qué es importante

Este suceso nos recuerda la fragilidad de la vida en nuestras calles y la importancia vital de la responsabilidad. La ley es clara: ante un accidente, especialmente si hay heridos, detenerse es un deber moral y legal.

Afecta a la comunidad porque subraya la vulnerabilidad de quienes se mueven de forma diferente, como las personas en silla de ruedas. La confianza en la seguridad vial se ve mermada cuando un conductor decide huir, dejando desamparada a una persona.

Qué dicen las partes

La policía de Hialeah actuó con rapidez. El mismo día del accidente, los investigadores dieron con Antonio Hernández en su casa. Allí, afuera, encontraron el SUV con marcas de sangre en el parachoques y unos anteojos pegados al capó, que se cree eran de la víctima.

Hernández fue interrogado por los detectives y, aunque hizo una declaración, esta no se hizo pública. Ahora, se le acusa de abandonar la escena de un accidente con resultado de muerte, un cargo grave bajo las leyes de Florida.

Qué viene ahora

Antonio Hernández se encuentra ahora en el Centro Correccional Turner Guilford Knight, sin derecho a fianza. El proceso judicial apenas comienza, y el peso de la ley recaerá sobre él si se confirman los cargos.

En Florida, un delito de esta magnitud puede llevar hasta 30 años de prisión, multas considerables y la pérdida de la licencia de conducir por varios años. Este caso será un recordatorio más de las graves consecuencias de ignorar el deber de auxilio en nuestras calles.