En Villa Clara, el humo y la leña salvan el pan ante la escasez
En pocas palabras
Villa Clara enfrenta la escasez de combustible utilizando hornos de leña y carbón. Este esfuerzo colectivo garantiza la producción de alimentos esenciales como el pan, mostrando la resiliencia de su gente.
Más detalles
Qué pasó
La provincia de Villa Clara se las ve y se las desea estos días. La falta de combustible y energía eléctrica golpea fuerte, haciendo que la vida cotidiana se convierta en una batalla de ingenio. Sin embargo, en medio de la crisis, la gente no se cruza de brazos.
Los centros de elaboración de alimentos han regresado a lo de antes, a lo que hay. Usan hornos de leña y carbón para cocinar, no solo en las panaderías del estado, sino también en los comedores comunitarios. Es una muestra clara de cómo la necesidad aguza el ingenio y rescata viejas costumbres.
Dónde y cuándo
Esto sucede ahora mismo, en febrero de 2026, a lo largo y ancho de Villa Clara. Las bodegas, por ejemplo, han tenido que ajustar sus horarios, abriendo hasta tarde para poder entregar el pan, la leche y otros básicos. Todo depende de la llegada de los insumos, que a veces se demoran más de la cuenta.
Hay un proyecto con la comunidad de Canarias, en España, que ha traído un respiro con donaciones de pollo y carne de res. También los propios trabajadores se han metido a productores, dedicando los fines de semana a los organopónicos y las parcelas para que la comida llegue fresca a la mesa.
Por qué es importante
Esta situación es un reflejo de los tiempos que corren y toca directamente la vida de cada familia villaclareña. Garantizar el plato en la mesa, sobre todo para los más vulnerables, es un desafío constante. La creatividad y la voluntad colectiva se vuelven el pan de cada día.
Lo que está ocurriendo en Villa Clara demuestra cómo, ante las dificultades más grandes, la comunidad se une. No solo para subsistir, sino para mantener ese sentido de pertenencia y de que nadie se quede atrás.
Qué dicen las partes
Digna Morales, la directora del Comercio Interior de la provincia, explicó en la radio CMHW cómo se reajustan los horarios y lo complicado que es garantizar la distribución. Siempre enfatiza el esfuerzo de todos para que los productos lleguen.
Por su parte, Odel Dueñas, director de la Empresa Productora de Alimentos, detalló que el pan se asegura principalmente para niños menores de 13 años y adultos mayores de 65. El resto de la población espera por la llegada de la harina y otros productos. La libreta de abastecimiento sigue siendo la herramienta para una distribución más justa, evitando acaparamientos.
Qué viene ahora
Los hornos de carbón y cuje seguirán encendiéndose, a pesar de los apagones y las carencias. Seguirán saliendo el pan, las frituras, las croquetas y los dulces. La vista está puesta en mantener esa cadena productiva, aunque sea con recursos limitados.
El futuro inmediato sigue dependiendo de esa resiliencia diaria y de la solidaridad. La comunidad de Villa Clara nos enseña que, con ingenio y unión, se puede seguir adelante, alimentados y con esperanza, ante cualquier adversidad.
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En Villa Clara, el humo y la leña salvan el pan ante la escasez
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Villa Clara enfrenta la escasez de combustible utilizando hornos de leña y carbón. Este esfuerzo colectivo garantiza la producción de alimentos esenciales como el pan, mostrando la resiliencia de su gente.